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martes, 10 de junio de 2014

Despedidos de Gestamp.

economía

Hoy a partir de las 8:00 los trabajadores despedidos de Gestamp realizaran un corte en la esquina de Callao y Corrientes, para luego marchar e iniciar un acampe frente a la Casa de la provincia de Buenos Aires, según lo resuelto en asamblea.

Los trabajadores despedidos siguen en lucha por la reincorporación. Señalan que "Esta enorme pelea que venimos dando se ha transformado en un emblema de resistencia de los trabajadores ante los despidos y las suspensiones en la industria automotriz. El Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires dictó la conciliación obligatoria incluyendo la reincorporación de todos los despedidos, pero dos días después, en una resolución escandalosa e ilegal, aquella fue revocada por el mismo Ministerio dejándonos otra vez en la calle. Con esta trampa, Scioli le prestó una gran ayuda a la empresa. Es Gestamp, y no los trabajadores, la responsable del inicio del conflicto al despedir ilegalmente a sesenta y siete compañeros, luego de que más del 70 % de los trabajadores en asambleas y con petitorios rechazáramos las suspensiones discriminatorias sobre nuestros compañeros. Los trabajadores vamos a seguir luchando a pesar del accionar de nuestro sindicato, el oficialista SMATA, que en lugar de defender a los trabajadores no disimula su alianza absoluta con esta patronal y nos ataca, llegando al colmo de decir que no somos trabajadores".

Para ellos la lucha continúa y hacen un llamado a todas las organizaciones obreras, a los centros de estudiantes, partidos políticos, a los organismos de derechos humanos, a acompañarlos hasta lograr la reincorporación de todos los despedidos.

viernes, 30 de mayo de 2014

Denuncian 330 suspensiones y militarización de la fábrica.

BS.AS: MULTINACIONAL LEAR, PLANTA PACHECO



(AW) Los trabajadores de Lear cortaron callao y corrientes, contra las suspensiones masivas dispuestas arbitrariamente por la empresa. Ya hay en el país más de 15.000 suspensiones y cientos de despidos en la industria automotriz. Exigen al SMATA una movilización masiva en rechazo a estas medidas.
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Nos dirigimos luego al ministerio de trabajo sito en callao al 100.
Este martes 27/5 la empresa suspendió de manera ilegal y por tiempo "indeterminado" a la mitad de su personal, son 330 los trabajadores afectados y la fábrica está rodeada por gendarmes, infantería y policías con perros.
Lear es una empresa multinacional norteamericana que produce mazos de cables para Ford. Con la excusa de que la industria automotriz está en crisis nos hace pagar a los trabajadores dejándonos afuera y descontándonos un 25 % de nuestros salarios. Los trabajadores no aceptamos las suspensiones y menos aún si no son rotativas y con el cobro total de nuestros sueldos.
Rubén Matu, delegado, agregó: "Lear no es el único caso en el gremio, en Gestamp sufrieron 67 despidos y tienen la fábrica militarizada, la policía camina entre las líneas de producción metiendo miedo a los trabajadores".
Ya hay en el país más de 15.000 suspensiones y cientos de despidos en la industria automotriz, hasta nuestro secretario general Ricardo Pignanelli dijo que la culpa es del gobierno y de las empresas, pero no alcanza con reconocerlo, estamos pidiéndole al Smata que convoque a una gran movilización de los miles de trabajadores mecánicos para reclamar en las calles ningún despido y ninguna suspensión.

jueves, 16 de enero de 2014

Reincorporación ya de los 7 trabajadores despedidos del Ingenio Concepción.

CONCEPCIÓN, TUCUMÁN



(AW) Una vez más los explotadorxs que se sirven de nuestro pueblo hambreado, sin oportunidad, dejaron en la calle a 7 obreros del azucar en la ciudad de Concepción. La Asociación de Personal de Porfesión de la Industria Azucarera (ADEPPIA -CTA) advirtio sobre las inminentes medidas de acción sindical que realizaran a los fines de lograr la reincorporación inmediata de todos los empleados despedidos y obtener además el cese del accionar persecutorio y violatorio de los derechos humanos.
FOTO ADEPPIA
La Asociación del Personal de Profesión de la Industria Azucarera (ADEPPIA-CTA) informó que el día 9 de enero, interpuso una denuncia en la Secretaria de Trabajo de la Provincia de Tucumán denunciando a Atanor SCA por los despidos discriminatorios sufrido por 7 trabajadores del Ingenio Concepción.
La misma se tramita bajo el número de expediente 141/181/2014.
Asimismo comunicaron que pesar de los continuos requerimientos efectuados por el gremio, la empresa no ha informado los motivos por los cuales ha tomado tal grave decisión.
Es por ello que ADEPPIA en conjunto con la CTA, advirtieron sobre las inminentes medidas de acción sindical que realizaran a los fines de lograr la reincorporación inmediata de todos los empleados despedidos y obtener además el cese del accionar persecutorio y violatorio de los derechos humanos perpetrados por la aludida empresa.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Una nueva forma de esclavitud.

LAS MAQUILAS EN LATINOAMÉRICA:



«Por una camisa marca GAP un consumidor canadiense paga 34 dólares, mientras en El Salvador una obrera gana 27 centavos de dólar por confeccionarla en una planta maquiladora.»
Organización Internacional del Trabajo
Permítasenos comenzar con esta cita escuchada a dos obreras de maquila en El Salvador (Centroamérica): "Con estas condiciones de trabajo parece que volvemos al tiempo de la esclavitud", afirma una de ellas, respondiendo la otra: "¿Volvemos? Pero... ¿cuándo nos habíamos ido?".

maquila-america-latina

Por Marcelo Colussi
mmcolussi@gmail.com


Entre los años 60 y 70 del siglo pasado comienza el proceso de traslado de parte de la industria de ensamblaje desde Estados Unidos hacia América Latina. Para los 90, con el gran impulso a la liberalización del comercio internacional y la absoluta globalización de la economía, el fenómeno ya se había expandido por todo el mundo, siendo el capital invertido no sólo estadounidense sino también europeo y japonés. En Latinoamérica, esas industrias son actual y comúnmente conocidas como "maquilas" (maquila es un término que procede del árabe y significa "porción de grano, harina o aceite que corresponde al molinero por la molienda, con lo que se describe un sistema de moler el trigo en molino ajeno, pagando al molinero con parte de la harina obtenida"). Esta noción de maquila que se ha venido imponiendo desde algunos años invariablemente se asocia a precariedad laboral, falta de libertad sindical y de negociación, salarios de hambre, largas y agotadoras jornadas de trabajo y -nota muy importante- primacía de la contratación de mujeres. Esto último, por cuanto la cultura machista dominante permite explotar más aún a las mujeres, a quienes se paga menos por igual trabajo que los varones, y a quienes se manipula y atemoriza con mayor facilidad (un embarazo, por ejemplo, puede ser motivo de despido).
Estas industrias, en realidad, no representan ningún beneficio para los países donde se instalan. Lo son, en todo caso, para los capitales que las impulsan, en tanto se favorecen de las ventajas ofrecidas por los países receptores (mano de obra barata y no sindicalizada, exención de impuestos, falta de controles medioambientales). En los países que las reciben, nada queda. A lo que debe agregarse que es tan grande la pobreza general, tan precarias las condiciones de vida de estos países, que la llegada de estas iniciativas más que verse como un atentado a la soberanía, como una agresión artera a derechos mínimos, se vive como un logro: para los trabajadores, porque es una fuente de trabajo, aunque precaria, pero fuente de trabajo al fin. Y para los gobiernos, porque representan válvulas de escape a las ollas de presión que resultan sociedades cada vez más empobrecidas y donde la conflictividad crece y está siempre a punto de estallar. Dato curioso (u observación patética): algunas décadas atrás en la región se pedía la salida de capitales extranjeros y era ya todo un símbolo la quema de una bandera estadounidense; hoy, la llegada de una maquila se festeja como un elemento "modernizador".
La relocalización (eufemismo en boga por decir "ubicación en lugares más convenientes para los capitales") de la actividad productiva transnacional es un fenómeno mundial y se ha efectuado desde Estados Unidos hacia México, América Central y Asia, pero también desde Taiwán, Japón y Corea del Sur hacia el sudeste asiático y hacia Latinoamérica, con miras a abastecer al mercado estadounidense, en principio, y luego el mercado global, tal como va siendo la tendencia sin marcha atrás del capitalismo actual. En el caso de Europa, las empresas italianas, alemanas y francesas primero trasladaron sus actividades productivas hacia los países de menores salarios como Grecia, Turquía y Portugal, y luego de la caída del muro de Berlín a Europa del Este. Actualmente se han instalado también en América Latina y en el África.
Las empresas maquiladoras inician, terminan o contribuyen de alguna forma en la elaboración de un producto destinado a la exportación, ubicándose en las "zonas francas" o "zonas procesadoras de exportación", enclaves que quedan prácticamente por fuera de cualquier control. En general no producen la totalidad de la mercadería final; son sólo un punto de la cadena aportando, fundamentalmente, la mano de obra creadora en condiciones de super explotación laboral. Siempre dependen integralmente del exterior, tanto en la provisión de insumos básicos, tecnologías y patentes, así como del mercado que habrá de absorber su producto terminado. Son, sin ninguna duda, la expresión más genuina de lo que puede significar "globalización": con materias primas de un país (por ejemplo: petróleo de Irak), tecnologías de otro (Estados Unidos), mano de obra barata de otro más (la maquila en, por ejemplo, Indonesia), se elaboran juguetes destinados al mercado europeo; es decir que las distancias desaparecen y el mundo se homogeniza, se interconecta. Ahora bien: las ganancias producidas por la venta de esos juguetes, por supuesto que no se globalizan, sino que quedan en la casa matriz de la empresa multinacional que vende sus mercancías por todo el mundo, digamos en Estados Unidos.
En el subcontinente latinoamericano, dada la pobreza estructural y la desindustrialización histórica, más aún con el auge neoliberal que ha barrido esta región estas tres últimas décadas, los gobiernos y muchos sectores de la sociedad civil claman a gritos por su instalación con el supuesto de que así llega inversión, se genera ocupación y la economía nacional crece. Lamentablemente, nada de ello sucede.
En realidad las empresas transnacionales buscan rebajar al máximo los costos de producción trasladando algunas actividades de los países industrializados a los países periféricos con bajos salarios, sobre todo en aquellas ramas en las que se requiere un uso intensivo de mano de obra (textil, montaje de productos eléctricos y electrónicos, de juguetes, de muebles). Si esas condiciones de acogida cambian, inmediatamente las empresas levantan vuelo sin que nada las ate al sitio donde circunstancialmente estaban desarrollando operaciones. Qué quede tras su partida, no les importa. En definitiva: su llegada no se inscribe -ni remotamente- en un proyecto de industrialización, de modernización productiva, más allá de un engañoso discurso que las pueda presentar como tal.
Toda esta reestructuración empresarial se produce en medio de no pocos conflictos sociales en los países del Norte, pues cientos de fábricas cierran y dejan desocupados a miles de trabajadores. Por ejemplo, en la década del 90 del pasado siglo más de 900.000 empleos se perdieron en Estados Unidos en la rama textil y 200.000 en el sector electrónico. El proceso continúa aceleradamente, y hoy día las grandes transnacionales buscan maquilar prácticamente todo en el Sur, incluso ya no sólo bienes industriales sino también partes de los negocios de servicios. De ahí que, para sorpresa de nosotros, latinoamericanos, se vea un crecimiento exponencial de los llamados call centers en nuestros países: super explotación de la mano de obra local calificada que domina el idioma inglés, siempre jóvenes. En definitiva: otra maquila más.
Todo esto permite ver que en el capitalismo actual, llamado eufemísticamente "neoliberal" (capitalismo salvaje, sin anestesia, para ser más precisos), las grandes corporaciones actúan con una visión global: no les preocupa ya el mercado interno de los países donde nacieron y crecieron, sino que pueden cerrar operaciones allí despidiendo infinidad de trabajadores -que, obviamente, ya no serán compradores de sus productos en ese mercado local- pues trasladan las maquilas a lugares más baratos pensando en un mercado ampliado de extensión mundial: venden menos, o no venden, en su país de origen, porque sus asalariados ya no tienen poder de compra, pero venden en un mercado global, habiendo producido a precios infinitamente más bajos.
El fenómeno parece no detenerse sino, al contrario, acrecentarse. La firma de tratados comerciales como los actuales TLC's (Tratado de Libre Comercio) entre Washington y determinados países latinoamericanos, no son sino el escenario donde toda la región apunta a convertirse en una gran maquila. Las consecuencias son más que previsibles, y por supuesto no son las mejores para Latinoamérica: en el trazado del mapa geoestratégico de las potencias, y fundamentalmente de los capitales representados por la Casa Blanca, nuestros países quedan como agro-exportadores netos (productos agrícolas primarios, recursos minerales, agua dulce, biodiversidad) y facilitadores de mano de obra semi-esclava para las maquilas.
En alguna medida, y salvando las distancias de la comparación, China también apuesta a la recepción de capitales extranjeros ofreciendo mano de obra barata y disciplinada; en otros términos: una gigantesca maquila. La diferencia, sin embargo, está en que ahí existe un Estado que regula la vida del país (con características de control fascista a veces), ofreciendo políticas en beneficio de su población y con proyectos de nación a futuro. No entraremos a considerar ese complejo engendro de un "socialismo de mercado", pero sin dudas toda esta re-ingeniería humana desarrollada por el Partido Comunista ha llevado a China a ser la segunda potencia económica mundial en la actualidad, y ahora se habla de comenzar a volcar esos beneficios a favor de las grandes mayorías paupérrimas. Por el contrario, las maquilas latinoamericanas no han dejado ningún beneficio hasta la fecha para las poblaciones; en todo caso, fomentan la ideología de la dependencia y la sumisión. Eso es el capitalismo en su versión globalizada, por lo que sólo resta decir que la lucha popular, aunque hoy día bastante debilitada, por supuesto que continúa.

lunes, 9 de julio de 2012

NUEVA MOVILIZACIÓN Y DEMANDA DE ALIMENTOS EN MAR DEL PLATA.


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FILETEADORES DE PESCADO EN SITUACIÓN DESESPERANTE

Los trabajadores fileteadores del pescado de Mar del Plata resolvieron en asamblea realizar una nueva movilización la próxima semana para demandar respuestas a “la desesperante situación en la que se encuentran más de 6000 familias a causa de la inactividad en el puerto producto de un conflicto intersindical que deja a los más vulnerables sin su fuente laboral y que, al estar en condiciones de extrema precariedad, no reciben ningún tipo de asistencia”, señaló Roberto Villaola, secretario general de la Unión de Trabajadores del Pescado y Afines (UTPyA-CTA). “Los trabajadores necesitan en forma inmediata una contención económica, o un subsidio y, sobre todo, alimentos debido a la situación crítica en la que se encuentran”agregó.

Pedro Wasiejko, secretario adjunto de la CTA y titular de la Federación de Trabajadores de la Industria y Afines (FeTIA-CTA) reclamó que "no es posible que los funcionarios no intervengan en este conflicto para dar una solución definitiva a estos trabajadores que se encuentran en condiciones de extrema precariedad. Es indispensable que de forma urgente den una respuesta para paliar la gravísima situación que están atravesando producto de estar hace más de 90 días sin trabajo, pero sobre todo que se resuelva la cuestión de fondo porque en la Argentina de hoy no pueden haber trabajadores en estas condiciones".

“Nos preguntamos cómo es posible que en Mar del Plata, la ciudad "infeliz " desde hace varios años, los trabajadores de la industria  más importante  a nivel local y una de las más importantes del país tengamos que andar limosneando. Parece mentira que miles de familias tengan que venir a pedir algo de comida para subsistir porque no pueden trabajar. Nos preguntamos por qué se llega a estos límites, en tiempos que el  gobierno nacional  habla permanentemente de trabajo digno e inclusión social”. 

“Los trabajadores del pescado estamos atravesando una gravísima situación por el extenso período de alrededor de 90 días sin trabajo, suscitado por razones ajenas a nosotros que son de público conocimiento. Sumada a los más de 20 años de precarización laboral que sufrimos sin beneficios sociales y sin aportes de ningún tipo, esta crisis dejo a las claras quienes somos las víctimas y los que sufrimos  las mayores consecuencias”, afirmó Villaola.

El dirigente reclamó a funcionarios, políticos y a toda aquella persona que tenga poder de decisión “que realicen las gestiones urgentes para contener en forma inmediata las necesidades básicas de todos los afectados. En especial a nuestros compañeros que son los más perjudicados por encontrarse no registrados laboralmente o pseudocooperativizados. No se puede vivir sin trabajar”.

Por último, reclamaron que los alimentos o subsidios que se otorguen lleguen a destino, es decir, los trabajadores, y “no que vaya a parar a manos de punteros o políticos con fines clientelistas. Estamos muy preocupados dado que de no encontrarse una solución a la mayor brevedad las consecuencias son imprevisibles y no las queremos lamentar”, concluyó Villaola.